Tuesday, January 23, 2007

An inconvenient truth


Hace un mes, en un vuelo a New York ví la película/documental de Al Gore, aquel candidato a presidente de EEUU que se quedó con un pie dentro y otro fuera de la Casa Blanca.
"An inconvenient truth" trata acerca de los devastadores efectos del cambio climático en la Tierra.
No soy ningún entendido en la materia, ni siquiera reciclo como Iker o me preocupo de si tengo pilas caducadas en algún cajón, pero los síntomas del supuesto cambio son más que evidentes incluso para un amateur de la cuestión.
Recuerdo mis inviernos de niño en Oviedo donde por sistema cada año nos quedábamos en casa sin colegio 4 ó 5 días por la nieve, era una pasada. Este año, el día de Reyes quise lucir uno de los jerseys que habían regalado; no pude, había 19 grados a las 12 de la mañana. Pocos días antes, el día de año nuevo y aún con la resaca de Nochevieja, encendí aturdido la televisión para ver a esos chiflados que saltan cada Año Nuevo desde un trampolín y vuelan 10 segundos hasta aterrizar en la nieve de Garmisch (creo que se escribe así), este año nadie volaba, ni tampoco había nieve. Se había suspendido la prueba por primera vez en la historia.
Sin nieve en las estaciones, veranos de 50 grados en Madrid e inviernos de 15...más huracanes en los últimos tiempos que en décadas y 10 de los años más calurosos de todos los tiempos registrados en los últimos tres lustros.
Lo único que parece claro es que como la cosa siga así, no paran de aügurarnos que en 250 años nos quemaremos vivos, nos ahogaremos o yo que sé que pasará, pero seguro que nada bueno.
Tampoco sé cual es la solución, pero según dicen, hay graves síntomas del problema, el último de ellos que un tipo como yo,(que pongo 24 horas al día el A/C de julio a septiembre en pos del desarrollo sostenible), empiece a preocuparse por el tema...

Ver la web: http://www.climatecrisis.net/

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Thursday, January 18, 2007

La huella del crimen





Digamos que hablamos de un tipo que firmó tres contratos a la vez con distintos equipos, digamos que hablamos de un tipo que pasó el reconocimiento médico y firmó con el eterno rival el mismo día que posaba en la portada de tres periódicos besando la camiseta de su club y jurándole amor eterno a esos colores, digamos que hablamos de un tipo que no dijo una palabra más alta que otra mientras el presidente que le bañó en oro estuvo en el club y no paró de largar de él en cuanto se fue, digamos que hablamos de un tipo que no dudó en censurar públicamente a un compañero de selección por el hecho de ser brasileño y no portugués.
Un personaje envilecido de tal manera por el dinero que a pesar de su posición económica (1,400 millones por su íltimo contrato en Arabia) no dudó en vender exclusivas a las revistas del corazón , entre otras cosas, de su boda.
En resumen hablamos de un cobarde que no tuvo los arrestos necesarios ni para sacar un corner la famosa noche de los cochinillos, y se limitó a taparse los oidos.
Un individuo que una noche de hace ya dos años en Chamartín, y auspiciado una vez más por el de negro (no sacó ni tarjeta) hizo una entrada terrible, gratuita y criminal que desplazó la rótula y rompió el menisco, los ligamentos y la carrera de un chaval del Zaragoza, de nombre César Jimenez, hoy retirado e inválido para la práctica del fútbol.
Una entrada que dice mucho acerca del que esta al final de los tacos de la bota, un acto más a sumar a su curriculum. (Merece la pena ver como después de romperle la pierna a un chaval se ata la bota y ne le mira a la cara)

Por comparar historias futbolísticas similares, un tal Michael Laudrup fue cuestionado hace unos años cuando ya estaba retirado:
- ¿Por que cree usted que en Barcelona le tratan de manera tan distinta a Luis Figo?
- Laudrup contestó: porque el cariño es una de las pocas cosas que no se puede comprar...
Esta claro que en el mundo siempré habrá caballeros y mercenarios.

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