Wednesday, October 26, 2005

El millón y lo demás.

Recuperando el anecdotario laboral, el otro día a la comida leíamos la noticia de un afortunado apostante que recibió una ingente cantidad de €uros en la lotería, lo cual desencadenó la siguiente pregunta: ¿tú por cuanta pasta dejarías de trabajar?...
Terribles las respuestas; comienzan a responder dos personajes de la "high society" madrileña que comentan la imposibilidad de dejar de currar por 1 millón de € !!
Obviamente los que no nacimos bajo el amparo de la opulencia afirmamos que por 1 millón de €, sólo pasaríamos por el lugar de trabajo a cometer actos bandálicos.
El análisis que esto me evoca es el siguiente, una persona que con un sueldo razonablemente bueno pueda ganar unos 1500€ al mes tardaría (suponiendo sueldo constante para simplificar los cálculos) 55 años en ganar 1 millón de €.
Si tuviese actualmente ese dinero y lo invirtiese al ridículo tipo de interés vigente en los depósitos más favorables (redondeemos al 2,5%) recibiría 1770 € netos al mes (ya descontado el 15% de retención) sin levantarme de la cama.
Dicho esto lo que quiero resaltar es que el modelo de vida que llevan algunas personas, si bien respetable, esta encaminado a entablar una batalla consigo mismos que estan irremediablemente avocados a perder, porque siempre habrá una casa más grande, siempre habrá un coche mejor, siempre habrá relojes más caros y siempre alguien tendrá otro millón más que tú.
Y esto lo dice el mayor mercenario laboral jamás conocido por el hombre (léase yo), pero también una de las personas que lleva más a gala la manida frase de "trabajar para vivir y no vivir para trabajar".
Alguien dijo : "Aquel que solamente espera la meta se pierde la belleza del camino", y lo peor del tema es que nadie ni nada garantiza la panacea final, nadie asegura llegar al Nirvana, la vida esta llena de baches y en cualquiera se puede pinchar una rueda, sino que se lo digan a Raikkonnen, ...
No obstante incluso él sabe apreciar la belleza del camino, adjunto foto de su esposa...

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Friday, October 07, 2005

Alrededores

Miedo, es la sensación que más se amolda al sentimiento que me provoca abrir cualquier periódico no deportivo (bueno el Marca y el As también me dan pavor...).

Mi capacidad de sorpresa y estupor no tiene límite y aún así, se queda corta.
Un alemán pone un anuncio para comerse gente y no sólo le responden en tropel, sino que uno va, y se lo meriendan.
Varios japoneses dudan si tomar unas cañas o hacer un suicidio en masa. Escogen la segunda opción... fiestón!.
Una chica espera el metro de Madrid tranquilamente al vagón cuando alguien decide verificar la ley de la gravedad y la tira a la vía; el tren le arranca una pierna.

Sinceramente creo que es muy difícil encontrar hoy en día una persona cuya actividad neuronal no tenga el perfil una etapa de montaña, lo que yo considero gente "normal" es una rara avis de nuestro tiempo, las perversiones mentales de la gente se extienden desde los degenrados que miran lascivamente a niños de 2 años hasta los que, como en el capítulo de CSI del lunes pasado ("based on real facts") sienten la imperiosa necesidad de cortarse una pierna para sentirse completos.

El diccionario médico no abarca a recoger los miles de nuevas enfermedades relacionadas con paranoias mentales de la gente; aunque la generalización de "Tarao de los cojones" encaja a la perfección con la mayoría de ellos.

Internet es un caos en este sentido, porque reafirma las tendencias. Es decir, antes un chalao al que le gustaba tirarse de cabeza a una piscina sin agua podía, con suerte, sentirse desplazado socialmente. Ahora no !!, ahora cuelga un post en internet donde cuenta la agradable sensación que siente y 200 adeptos le cuentan las degeneraciones que suelen practicar. Todo ello genera una conciencia de clase que reafirma esos principios antes desdeñados y ocultos en la singularidad.

La semana pasada fue desarticulado un rancho estadounidense donde el cliente podía escoger que tipo de relaciones íntimas podía tener, los caballos y las ovejas estaban entre los más solicitados, pero no faltaban aquellos (más de 100 implicados) que preferían la intimidad y cariño de gallinas y perros.

En Florida acaba de salir una ley que viene a decir más o menos, que el responsable de un establecimiento puede disparar caso de que considere a un cliente potencialmente peligroso, corroborando la presunción de culpabilidad.

Como permitan disparar asumiendo la presunción de locura, en 2 días nos quedamos sin balas...

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